No se calla nada

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Posted on 7th diciembre 2005 by admin in calma aparente |entrevistas

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No se calla nada

El cantante italiano se confiesa en el libro “Lo juro”, sin pelos en la lengua

“¿Mina? Sus últimos discos no me entusiasmaron particularmente. Es como si no se expresara con todo su potencial, algo que me hace enojar en serio. Es algo así como tener a Maradona en la cancha y sin ganas de jugar.” Así habla Eros Ramazzotti desde las páginas del flamante libro “Lo juro”, editado por Mondadori, en el que se confiesa ante el periodista Luca Bianchini.

El cantante, desde lo alto de su muy probable primer puesto en las listas de los discos más vendidos de Italia con su nuevo CD “Calma aparente”, no ahorra calificativos ni juicios para algunos de colegas más famosos. El primer aplazo fue para Cher, que habría grabado un dueto con Eros para el álbum “Stilelibero” sólo por dinero, y la primera promoción fue para Anastacia, que dejó el alma en su reciente colaboración con el cantante.

También resultó aplazado Michael Jackson (“Recuerdo que tenía el rostro cansado y sus manos eran gélidas”) y aprobado con las mejores notas, en cambio, Adriano Celentano: “Es un mito. Está fuera de todo y a la vanguardia de todo al mismo tiempo. Tiene una voz única; siempre hizo lo que quería y jamás le importó lo que dijeran los demás. Carisma en estado puro”.

Para Tina Turner y Domenico Modugno, amor incondicional. “A Modugno lo vi una sola vez, en Bolonia. Ya había sufrido el ataque que lo dejó paralizado, pero yo estaba feliz de poder estrechar finalmente su mano. Es uno de los pocos que logró de verdad provocar un cambio en la música italiana y llegó a convencer incluso a los norteamericanos.”

Aplazado o, mejor dicho, no clasificado, aparece Lucio Battisti: “Nunca quise encontrarme con él, por más que vivía muy cerca de mi casa. Todos me decían que era una persona muy antipática. Tal vez por eso no quise arruinar el recuerdo de sus grandes canciones”.

Escribir un libro sobre Eros Ramazzotti no es fácil. No alcanza con seguir sus pasos entre Los Angeles y Milán, entre salas de grabación y rápidas visitas a la escuela donde recoge cada día a su pequeña hija Aurora. Para quien tenga ese propósito es necesario tener en cuenta los súbitos cambios de humor del astro, sus ataques de furia -casi siempre alentados por razones artificiales y muy raramente surgidos de razones verdaderas- y su reconocida capacidad para proponer banalidades y golpes de verdadero genio con una escasísima distancia entre ambos.

En “Lo juro”, Bianchini opta por alternar fragmentos de conversaciones y cuidadosas descripciones de atmósferas y ambientes en las que el astro se mueve. Las situaciones no siempre resultan atrayentes, pero en cada situación funcionan como espejo fiel de la sinceridad total de Eros Ramazzotti, que por más increíble que parezca, jamás logró acostumbrarse del todo a su papel de estrella del espectáculo.

“Me pone muy incómodo ese murmullo que se crea cada vez que entro en algún lugar que no conozco. Es una situación embarazosa en la que me paralizo y corro el riesgo de mostrarme mucho más antipático de lo que parezco. A mí no me hacen nada bien todas esas cosas de la popularidad. Y jamás supe cómo comportarme en esas situaciones”, relata en el libro.

¿Y cuál es su relación con las fans? “Las peores no son las que me abordan con la idea de llevarme a la cama, sino para ir a la inauguración de algún sitio: un local de música, un resort de vacaciones. Para convencerme me dicen que está a mi disposición un área VIP, exclusiva, pero yo no soy un objeto que se exhibe, se alquila o se prostituye. Jamás se escuchará un tema mío en un spot promocional o publicitario”, subraya.

Sobre las cuestiones sentimentales, Eros prefiere quedarse en las generalidades: “Toda esa cosa del alma gemela… El problema es que cuando está delante de vos la rechazas. Y cuando no está, la deseas. Hay que decidirse, ¿no es cierto? Yo tendría ganas de una mujer, pero la que te gusta al fin y al cabo siempre tiene algún defecto. Entonces, empezás a mirar enseguida a alguna otra”.

Perplejidad en la relación con la radio, y desilusión directa en el caso de Internet. “La radio es un medio fascinante, pero en términos musicales te ofrece muy pocos estímulos. Hoy, la diferencia entre una emisora y otra no pasa por las canciones, sino por los locutores”, sostiene.

¿Certezas? Junto a su amor por Auora, a Ramazzotti le quedan sólo tres: el desayuno, el fanatismo por Juventus y la música. Pero con un trauma en el medio todavía sin superar: “Cada vez que tengo que cantar, siento que está por llegar un incontrolable dolor de garganta”.

[Mario Luzzatto Fegiz/lanacion.com.ar]

Vuelve la calma

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Posted on 20th noviembre 2005 by admin in calma aparente |entrevistas

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Eros despues de la tormenta

Eros después de la tormenta…

Según el viejo dicho, después de la tormenta viene la calma. Pero no siempre la tranquilidad es lo que aparenta ser, y eso es lo que parece auscultar Eros Ramazzotti en su más reciente álbum, Calma aparente (Sony BMG).

Las visitas del cantante italiano por este lado del mundo no son frecuentes (después de todo, vive en Roma y no a la vuelta de la esquina), de modo que su llegada a esta ciudad se vuelve un intenso ciclo de intercambios con los medios.

Cayendo ya el sol, en uno de los hoteles que más retan a la imaginación, el hermosamente blanco Delano en South Beach, El Nuevo Día se da cita con Ramazzotti.

Portando zapatos deportivos, pantalones cortos y camisa que expone sus brazos tatuados, el bronceado y peligrisáceo Ramazzotti surge de la oscuridad de un patio junto a la piscina como cualquier turista que se ha lanzado a investigar los predios. Aquí el intérprete de 42 años puede darse el lujo de pasar desapercibido, algo que en su Italia natal y en otras partes del mundo le sería imposible.

Ramazzotti, que espera visitar Puerto Rico cuando lance su gira de conciertos en el 2006, parece más jugador de soccer que cantante (lo que no debe sorprender, pues uno de sus sueños de juventud fue ser futbolista).

A pesar de ser una estrella internacional de la canción que ha vendido 40 millones de discos, Ramazzotti todavía conserva algo del aire de mecánico, de bartender, de hombre proveniente de familia humilde y trabajadora, que una vez fue.

Esas profesiones pasadas, ¿sirvieron de algo para lo que sería su destino como artista?

“Me ayudaron a entender que mi camino era otro”, dice quien también fue contable. “Mis hermanos y yo crecimos en la humildad, y eso ha servido para crecer bien”.

El diálogo con el artista transcurre en dos idiomas: las preguntas se le hacen a Ramazzotti en español, idioma que comprende pero que no habla. Contesta en italiano, y sus respuestas son traducidas por una intérprete.

La versión italiana del disco Calma aparente salió en Europa el 28 de octubre, mientras que la versión en español se lanzó para el resto del mundo el 8 de noviembre. Nuestra vida es el primer sencillo de las 13 canciones compuestas por Ramazzotti en colaboración con su equipo de trabajo. Nuevamente se rodea de gente con la que ya ha compartido en sus álbumes anteriores.

“El equipo que gana nunca lo cambias”, explica Ramazzotti sobre sus colaboradores. “Se siente muy bien desde el punto de vista humano, y desde el punto de vista técnico, el productor Claudio (Guidetti) es una persona muy capaz. Nos entendemos muy bien, y comprendemos todos nuestros gestos. Por ejemplo, con la canción que hemos hecho con Anastacia, I Belong To You, la idea fue mía. Todas las otras canciones ya estaban acabadas. Yo envié la canción por e-mail en dos horas, y él (Claudio) me la mandó de vuelta terminada”.

Anastacia es la más reciente artista de habla inglesa en cantar a dúo con Ramazzotti quien, a lo largo de su carrera de 20 años, ha realizado grabaciones con artistas internacionales como Cher, Tina Turner, Joe Cocker y Patsy Kensit. El intérprete tiene una razón para ello.

“Me gusta mucho porque el hecho de trabajar con otro artista, añade algo más a lo que es ya un buen proyecto”, sostiene. “Además, si hay buen ‘feeling’ con la persona que trabajas, se puede pensar en llegar a más colaboraciones en el futuro”.

De ahí han surgido amistades que perduran, aunque hubo el caso de una artista que vino, grabó su parte y se marchó.

“Esto paso una sola vez, con Cher, cuando vino a Londres. Hemos grabado la canción, y después de una hora se fue”, recuerda Ramazzotti.

La selección de Anastacia ocurrió luego de que la artista se tratara contra el cáncer de seno, y provino del sello musical que representa a los dos cantantes.

“Fue una idea de la casa discográfica, porque ella es Sony y yo soy BMG, y las dos compañías se fusionaron”, indica Ramazzotti. “Pero yo fui personalmente a Nueva York a conocerla, y di la aprobación final para seguir adelante con el proyecto. Todo ocurrió después de su tratamiento médico, y encontré a una persona extremadamente sensible, que sacó algo bueno de lo malo que le ha pasado, y la ha mejorado”.

Ramazzotti no ha experimentado una situación tan peligrosa como la de Anastacia, pero en el 2003 vivió tiempos difíciles con la disolución de su matrimonio y la lucha por la custodia de su hija. El también aprendió de la adversidad, cuenta.

“Lo que me pasó a mí le pasa todos los días a toda la gente del mundo”, reflexiona. “El carácter de cada persona es muy importante, y una experiencia de este tipo con mi carácter seguramente me ha dado mucha fuerza”.

La reflexión, la introspección, la observación del pasado-presente-futuro se entrelazan y perciben en las composiciones de Calma aparente, y no es por accidente.

“Cada artista tiene que coger de dentro para dar a los demás”, considera. “Como mi creatividad, y la creatividad en general, viene de eso, viene de tu sentimiento interior. Por ejemplo, siempre he dicho que es como un pintor que cuando pinta una tela, pone en la tela lo que tiene adentro, y cada artista, cada escritor, cada persona en el mundo de las artes tiene que dar de sí mismo para poder expresarse y dar a los demás lo que quiere”.

Justo entonces lo que Ramazzotti hace evidente en su Calma aparente.

Juan Carlos Pérez-Duthie
[especial/el nuevo día]